

Esta visión hoy tiene una expresión concreta en el trabajo que Fundación Vive Ahora viene liderando frente a la catástrofe provocada por el terremoto del 10 de agosto.
Ante una emergencia que afecta viviendas, infraestructura, medios de vida y las condiciones de bienestar de numerosas familias y comunidades, asumimos que la respuesta no puede limitarse a entregar ayudas.
Atender lo urgente es necesario, pero no suficiente.
La emergencia también exige recuperar la confianza, proteger los vínculos, reconocer las capacidades existentes, acompañar a las comunidades y comenzar desde el primer momento a construir las condiciones para la recuperación.
Por eso estamos promoviendo una respuesta desde la sociedad civil que articula comunidades, organizaciones territoriales, sector privado, instituciones públicas, organizaciones sociales, voluntariado, cooperación y otros actores solidarios.
Nuestra apuesta es construir una respuesta coordinada, transparente y con capacidad de permanencia.







